Señora mía muy amada, gran padecimiento tuve al escribirte estos mal llamados sonetos y harto me dolieron y costaron, pero la alegría de ofrecértelos es mayor que una pradera.
Al proponérmelo bien sabía que al costado de cada uno, por afición electiva y elegancia, los poetas de todo tiempo dispusieron rimas que sonaron como platería, cristal o cañonazo.
Yo, con mucha humildad hice estos sonetos de madera, les di el sonido de esta opaca y pura substancia y así deben llegar a tus oídos.
Tu y yo caminando por bosques y arenales, por lagos perdidos, por cenicientas latitudes, recogimos fragmentos de palo puro, de maderos sometidos al vaivén del agua y la intemperie.
De tales suavizadísimos vestigios construí con hacha, cuchillo, cortaplumas, estas madererías de amor y edifiqué pequeñas casas de catorce tablas para que en ellas vivan tus ojos que adoro y canto.
Así establecidas mis razones de amor te entrego esta centuria: sonetos de madera que sólo se levantaron porque tú les diste la vida.
- Pablo Neruda - Dedicatoria a Matilde Urrutia en sus Cien Sonetos de Amor.
M22 ” Has traido alegria desbordante con solo existir .”

vikkah:

Anonymous glass painter, Stained glass window in the Cathédral Notre Dame d’Amiens, France.
Busco el sonido líquido de tus pies en el día. - Pablo Neruda - Cien Sonetos de Amor.
S19 ” Besarle hasta sus pestañas”